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Tokyo. En el páis del Sol Naciente (y a qué horas se pone a nacer)

21 agosto 2010


Hoy hacía sol, calor y no había gente en el parque. Imposible que fuera mejor para jugar con pompas de jabón.




Un señor Buda diciendo adios. Aquí son educadas hasta las estatuillas.




Quítale el móvil. Ahora ponle en el pie de foto "año 1976".





Título del graffiti: "Los japoneses son así". No oyen lo que no quieren oir. Ni ven. Ni hablan. Vamos, iguales que nosotros.





Pueden llevar un móvil que se conecta a internet, ve la televisión y teje punto de cruz en el cercanías. Japón es único uniendo tradición y futuro.




Hoy hacía sol. Mucho. Un sol que aplanaba. Un sol sofocante.

Hace más de dos semanas días llovia.

Desde entonces, ni un rayo de sol. Solo nubes. Calor. Llovizna.


Hoy hacía sol. Vamos, lo que en inglés sería todo un FML (fuck my life!!!!!!!!!!!!). hay que joderse que al tiempo de dejar el viaje por concluido, salga el sol. Bueno, por lo menos disfrutaremos de las últimas fotos con luz como mandan los cánones!!!


En fin, que hoy se salió a la calle. A caminar. A disfrutar del día. Vamos, como otros dieciocho millones de tokyotas más. Uno haga lo que haga se siente parte de la masa. porque hay tanta gente, que hasta los más indies raruzos... son demasiados y ya ni escandalizan ni na. Grima siguen dando, pero no es lo mismo.

El caso que cambiamos de alojamiento. al que voy no tienen güifi (mejor no preguntéis. Mucho jai tech mucha leche, pero luego a la hora de la verdad, zas, res de res!), así que mañana tendré que apañarmelas con un extra de imaginación para encontrar una wifi abierta o algo.


Habrá que ir pensando en quedar, que yo en zaragoza no estaré muchos días. y luego me tengo que ir a madrid. a vivir dicen.


Mañana más. Creo.

Tokyo. Moverse sin guía

20 agosto 2010


¿Y para qué quemaran esta gente esas zarrias?



Detalle del Jardín del templo de senso ji.



Puede que sea a un dios. Tres. Doscientos o mil. A todos acaban pidiéndoles cosas. total, al vicio de pedir...



Estatua del templo de senso ji



Niños en rickshaw. En algunos barrios parece que salgas de la isla y que traslades al sudeste asiático :D



Cuando vamos de vacaciones llevamos una guía. sirve para ocultar a duras penas que no tenemos ni puta idea de dónde estamos, hacia dónde vamos ni cuánto nos va llevar ir del primer punto al segundo.

Llega un momento en el que se vuelve innecesaria. Llega un momento en el que con un vistazo al plano del metro sabes dónde estás, hacia dónde vas y, si tienes suerte, cuánto vas a tardar. Si no la tienes, sabes que excusa poner por llegar tarde a una cita.

Esta mañana decidimos salir sin guía. media semana aquí a ritmo de 16 horas diarias y no nos movemos nada mal. Claro está, voy a omitir intencionadamente el relato del día en que acabamos en brooklyn en lugar de ir al mercado de pescado; bueno, llegamos al mercado de pescado, aunque fuese 45 minutos y tres trasbordos de metro después. No siempre se gana. de los errores se aprende. el fútbol es así.


Hoy fue un día cultural. con templo y todo. templo y sushi, porque a través del plato también se descubren un montón de cosas.


Tengo ya cosas para todos. creo. y sino vamos jodidos.

Mañana, super cultural day, museos, fanfarrias y quiza quiza, hasta un templo. Pero no seamos demasiado ambiciosos, que sino luego esperáis demasiado y se me quedan las historias a medias.

Tokyo. Perdido entre extraños.

19 agosto 2010


Shibuya. Imprescindible. Aparentemente todo aquel entre 18 y 28 transcurre por este barrio... una vez a la semana. a ser posible a la vez que voy yo en el metro.



Puedes llamar a glico y que te traigan los snacks directamente a tu oficina. todo ventajas :D



Medio malote en una medio moto. Aquí todo es más pequeño.



Buzón de correos.



Placa con el numero de casa y número de manzana. Lo de poner nombres a las calles está pasado de moda.


Hoy tocaba caminar. pasear. andar sin rumbo.

el caso es que hemos terminado con casi todo que la guia recomienda que nos cae a mano. y con lo que nuestros amigos nos dijeron a parte. no tenemos tiempo para ir a hace excursiones fuera de tokyo y no hace día para ir a la playa... así que hoy toco dar un paseo largo largo.


tan largo que a las nueve de la noche nos metíamos en unos recreativos.

A. NO. DA. DA. DOS.


Uno imagina ruido, pantallas, gente embobada, etc. etc.

Pues sí, tiene ruido (y con creces mucho más que una discoteca).

Pues sí, tiene pantallas (y muuuuchas más que en unos recreativos de casa).

Pues sí, tiene gente embobada (aunque como tienen los ojitos entrecerrados, parecen más concentrados).

El caso es que en el que entramos eran siete plantas.


las dos primeras, de maquinitas de pinza para pillar el premio. pase.

Las dos segundas, de recreativas ochenteras, strits faiters y cosas conocidas. pase también.

A partir de la quinta la cosa se pone turbia. la luz se apaga y se permite fumar. y decenas de japoneses se amontonan en torno a otros japonenes jugando en lan con los del otro lado de la sala (lo que aquí sería la típica escena de guiñote con sus mirones alrededor. versión high tech). el ruido, multiplicado por dos. la edad, entre los veinte y los treinta años. en las pantallas del fondo, un ranking con los equipos ganadores y perdedores. equipos que eran jaleados por sus seguidores. equipos la mar de serios. Equipos de oficinistas en traje y con la corbata asomando por el bolsillo. Eso no era un juego de niños.


al ritmo de 100 yenes la partida.


nunca me había sentido en todo el viaje tan fuera de lugar.



PS: me quedé sin bateria en la cam un par de horas antes, se siente. Mi compañero sí que tiene un par, pero creo que le han salido un poco borrosas.



PS: hoy también me ha dado para perderme en el barrio de los love hotels. para visitar akihabara de noche. para dar una vuelta por omotesando. es un no parar.

Mañana culturilla, que hay que compensar.

Tokyo. Cumpliendo objetivos

18 agosto 2010


El pescatero tranquilo.


El pescatero minucioso.


El pescatero forzudo.


Los atunes. la joya del mercado.





los restos.





Se había retrasado una vez. luego otra. y otra más. El mercado de pescado se había convertido en la asignatura pendiente del viaje, hasta hoy.


a las cinco de la mañana cruzábamos Tokyo para ver al que, según dicen, es el mercado de pescado más impresionante del mundo. No creo que se equivoquen.

Al llegar un laberinto de pasillos y pasilletes se abre a los pescateros, restauradores y guiris, en el que saltas de bonitos a lenguados, pasando por mejillones de a kilo, pulpos enormes y la joya de la corona, los atunes. Moles enormes de carne roja que dicen cómeme. Bueno, en realidad dicen págame, porque con tinta roja tienen escrito en el lomo el precio y luego se marcan los distintos cortes para el despiece.

He de decir que en esto supongo que habrá opiniones, y que si uno es un americano que en su vida todo el pescado que ha visto es el de las varitas del capitán pescanova, pues el espectáculo debe impresionarle. Supongo que tanto como si lo llevas al mercazaragoza y le haces pasear entre cientos de cabezas de ganado recien muertas. Aunque claro, Tokyo siempre queda mucho mejor en las guías que Zaragoza.


En definitiva, que mereció mucho la visita.

El resto del dia, a parte de una siestorra momumental para recuperar, ir a ver el barrio "rojo" de pachinkos y locales de dudosa reputación y poco más, que lloviznaba!

Mañana más.